A veces, huir es necesario


 

Este es el primer año en el que los propósitos de año nuevo han brillado por su ausencia (en mi caso y también en mi entorno). Está claro que todos estamos intentando mantenernos lo más equilibrados posible a pesar de la situación, así que estoy a favor de no echarnos más cargas encima y tratar de buscar aquellas cosas que nos ayuden a mantener a flote. Por eso hoy abogo por huir.

 


No, no me refiero a abandonarlo todo y salir corriendo (que oye, a veces ese sí es el camino). Me refiero a parar en seco y tomarnos un tiempo para nosotros mismos de una manera más consciente y reflexionar sobre nuestra vida. Parar para descansar, recargar baterías y poder seguir adelante con la energía renovada.

 

Algunas personas, además, tendemos a sobreponer las necesidades de los demás por encima de las nuestras (cuando somos madres o tenemos personas a nuestro cargo ya nos llevamos el honoris causa en esta asignatura), y generalmente olvidamos que para cuidar, tenemos que cuidarnos. Y para hacerlo bien, nosotros tenemos que estar bien.

 

 




Precisamente la última "huida" que hice fue a Las Caldas Villa Termal (si me seguís por Instagram algo habréis visto). Un oasis de calma y de bienestar... un lugar para refugiarse y hacerte consciente de que nos cuidamos poco para todo el peso que llevamos encima (y que por cierto, la pandemia ha multiplicado). 

 

Todo esto que estoy escribiendo se gestó durante esos días, porque pude cubrir necesidades que el ajetreo diario no me permite cubrir: dormir bien, recibir un masaje en esa contractura que ya está pidiendo jubilación y a la que no le he prestado atención porque no tengo tiempo, comer tranquilamente, salir al campo a pasear, hacer deporte... ¡e incluso tomarme una copa de vino (Protos, a poder ser), sin pensar que al otro día tengo que madrugar!

 


 


 

 

Esta fue una fantástica oportunidad de reencontrarme con un sitio que me encantó desde que lo visité por primera vez. Recordé de inmediato por qué lo elige tanta gente para desconectar de verdad, por qué ganó hace poco el premio como Best Resort 2021 y por qué me gusta tanto. Que te cuiden tanto y tan bien, es justo lo que todos necesitamos, al menos de vez en cuando.


Es increíble como la falta de tiempo, -o dedicarlo a actividades como mirar el móvil-, no nos deja pensar y planear este tipo de cosas. Está claro que a veces las condiciones no nos permiten escaparnos todas las veces que nos gustaría, pero estas huidas también son salud. Si haces cuentas de todo lo que desencadena el estrés (incluso el gasto que nos termina suponiendo), este es el tipo de inversión del que debería hablarse más. Este año, dediquemos un poco más de tiempo, cariño, cuidado, tiempo, y por qué no, recursos, en cuidarnos... nuestra mente, nuestro cuerpo e incluso nuestra familia lo agradecerá.

 

No puedo terminar este post sin agradecer al hotel por su invitación, a todo su personal por su calidez y hospitalidad, a iPunto Comunicación por ser  los artífices de esta maravillosa experiencia y a todas mis compañeras de viaje por hacerlo todo aún más divertido, ¡ya estoy deseando volver!


Ah! Y si decides que tu próximo destino sea Las Caldas Villa Termal, os recomiendo este post, donde os cuento más detalles sobre el hotel y cuáles son los planes que no te puedes perder allí


Contadme, ¿habéis hecho una lista de propósitos para el este año? ¿Habéis ido alguna vez a Las Caldas?


¡Que tengáis un día estupendo y gracias por leerme!

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4 comentarios

  1. Qué maravilla de escapada, esa es de las que ponen las pilas para una temporada. Y con respecto a parar, escapar y dedicarnos tiempo sabes que estoy totalmente en esa onda.
    Besitos.

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  2. Una maravilla, ese lugar es para quedarse 15 días como mínimo!!!!

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