Probando Exion Body, el tratamiento que reduce y tonifica en la misma sesión


 

Supongo que no sorprendo a nadie si digo que llevo años probando tratamientos corporales y he aprendido a no emocionarme demasiado rápido. Porque promesas hay muchas, pero resultados que se noten de verdad, bastantes menos. Por eso tengo muchas ganas de contaros sobre mi último descubrimiento, ya que se trata de uno que rompe con el paradigma de tener que elegir entre reducir centímetros o tonificar la piel: aquí no hay que escoger, ya que ofrece ambas posibilidades en un mismo protocolo y, lo mejor, es que se nota desde la primera sesión.

 

 

Estoy hablando de EXION Body, el nuevo tratamiento que ha incorporado WOmum (el mismo centro donde hice mi recuperación postparto y cuyo protocolo de limpieza facial he recomendado en innumerables ocasiones). Siempre han sido punteros en la tecnología que utilizan en sus tratamientos, y con este protocolo lo he vuelto a comprobar.

 


El eterno dilema: ¿perder centímetros o tonificar?


Si alguna vez habéis buscado información sobre tratamientos corporales no invasivos, sabréis que hasta ahora tocaba elegir. O ibas a por la grasa localizada, o trabajabas la firmeza. Rara vez ambas cosas a la vez, y si las querías juntas, la palabra "quirófano" aparecía en la conversación más pronto que tarde.

Pues bien, lo que más me ha entusiasmado de este protocolo es precisamente esto: no tienes que elegir. Un mismo cabezal combina radiofrecuencia monopolar y ultrasonidos para atacar la grasa localizada y, al mismo tiempo, estimular la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico natural de tu propia piel. Todo en una misma sesión. Sin bisturí, sin agujas y sin periodo de recuperación.

Cuando me explicaron el funcionamiento de este equipo en el centro, reconozco que pensé "suena demasiado bien". Pero luego llegaron los resultados.



Lo que sentí en la sesión & lo que noté después


Cortesía: Exion

 

 Os cuento la experiencia tal cual. Durante el tratamiento se nota una sensación de calor en la zona, que es precisamente lo que hace que funcione: la radiofrecuencia eleva la temperatura del tejido de forma controlada para actuar sobre la grasa y estimular las fibras de colágeno. ¿Es molesto? Para nada. Se tolera bastante bien y, de hecho, hay momentos en los que resulta bastante relajante. Nada que ver con otros tratamientos en los que cuentas los minutos para que acaben.

Pero lo que realmente me dejó con la boca abierta fue el después. Desde el minuto uno, la piel luce más firme. No es una sensación sutil que tengas que buscar con lupa; se nota, se ve y se toca. Y os lo digo con total sinceridad: no había experimentado eso con ningún otro tratamiento corporal de los que me he hecho.

Aunque solo he probado una sesión, un par de días después notaba la piel incluso mejor. Según nos explicaron en WOmum, es el proceso normal que genera el tratamiento: tu propio cuerpo produce más Ácido Hialurónico de forma natural. Eso, unido a la eliminación de grasa localizada y la reducción de celulitis, lo convierte en un tratamiento bastante completo.

Aunque el concepto "operación bikini" pueda estar pasado de moda, está claro que en este momento del año ya tenemos la vista puesta en los bañadores y en los pantalones cortos y en sentirnos bien en nuestra propia ropa. Por eso, al menos en mi caso no se trata de cambios drásticos ni de sufrir; se trata de darle a mi cuerpo algunos mimos y prepararme para mi época favorita del año.

Si lleváis tiempo dándole vueltas a hacer algo por esas zonas rebeldes (abdomen, flancos, muslos, brazos) pero os echaba para atrás la incertidumbre de los resultados, os animo a que le echéis un vistazo. Yo me alegro mucho de haberlo hecho.
 

 

¿Probaríais este tratamiento? ¿Soléis haceros alguno ante la llegada del bien tiempo? Contádmelo todo en los comentarios.

 

¡Que tengáis un día estupendo y gracias por leerme!

 

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