Tu tono de piel tiene la clave: descubre el rojo y el nude que mejor te sientan


 

Siempre he sido de labios rojos. Es un tono que, aunque a muchas les cueste verse con él, me parece sorprendentemente favorecedor y, además, tiene ese curioso poder de levantarte el ánimo: como una pequeña "dosis de energía" que se recarga cada vez que te miras al espejo. Sin embargo, desde hace un tiempo he descubierto los nude y tengo la sensación de que era una asignatura pendiente que llevaba demasiado tiempo posponiendo. Después de probar muchos (y no acertar siempre), creo que por fin he descifrado el código: la clave está en los subtonos. Así que hoy quiero compartir con vosotras lo que he aprendido para encontrar ese rojo que ilumina el rostro y ese nude que parece hecho para ti.

 

 

Los "no negociables" antes de elegir un labial

 

Independientemente del tono, hay algunos trucos que marcan una diferencia abismal cuando nos aplicamos una barra de labios. El primero, y más importante, es que los labios estén bien hidratados. Ni el nude más bonito, ni muchísimo menos el rojo más potente, se van a ver bien sobre unos labios con pielecitas.

 

Otro consejo: si no quieres fallar con el maquillaje en conjunto, elige un maquillaje de ojos más dramático cuando utilices un nude y uno más neutro cuando apliques un rojo. No es una regla (un buen ahumado con unos labios rojos puede ser absolutamente deslumbrante), pero sí una apuesta segura.

 

Y hay otro paso que siempre deberíamos hacer: delinear los labios antes de rellenarlos. Así conseguiremos una forma más armoniosa y, además, mucha más duración. No hace falta que hagamos un trazo demasiado preciso; de hecho, la última tendencia viral apuesta por un delineado que apenas se perciba, como si hubiéramos aplicado el labial directamente desde la barra.

 

Y, por último, elige un buen labial. No necesitamos veinte, sino cuatro o cinco bien formulados, con ingredientes que cuiden nuestros labios y, sobre todo, con tonos que nos permitan jugar y encontrar el que mejor nos sienta. Mi último descubrimiento es Crushed Lip Color de Bobbi Brown, un labial hidratante de larga duración que se desliza con facilidad, ofrece una cobertura modulable y deja un acabado hidratante gracias a sus aceites nutritivos. Además, tiene tonos ideales tanto para un look de diario como para uno de noche. Sencillamente, fantásticos.

 

 

 

El nude que te quita años

 


 

 

Vamos a empezar por el que, para mí, es más difícil de acertar: el nude. El tema se complica porque hay una línea muy fina entre la elegancia y la frescura que puede aportar y ese efecto de "labios borrados" que puede endurecer las facciones, restar luminosidad al rostro e incluso hacernos parecer cansadas.

 

Encontrar los labiales nude para cada ocasión es mucho más sencillo cuando tenemos en cuenta no solo si nuestra piel es clara u oscura, sino también su subtono.

 

Todo depende de nuestro tono y subtono de piel:

 

  1. Piel clara de subtono frío: elige un nude rosa, rosa palo, malva suave o beige con un ligero matiz rosado. Evita los beige demasiado amarillos, porque pueden apagar el rostro. 
  2. Piel clara de subtono cálido: elige un nude con matiz melocotón, beige cálido, caramelo muy claro o rosa cálido. Los tonos con un toque dorado suelen integrarse especialmente bien.
  3. Piel olivácea o dorada: elige un nude beige, miel, caramelo, terracota suave o rosa amarronado. En este caso, los nude excesivamente rosados pueden crear demasiado contraste con la piel.
  4. Piel oscura: elige un nude caramelo, chocolate, café con leche, terracota, rosa amarronado o tonos ciruela suaves. Aquí suele funcionar especialmente bien elegir un nude uno o dos tonos más intenso que el tono natural de los labios, en lugar de intentar encontrar un beige demasiado claro.

 

 

El rojo que eleva cualquier look


Tener un labial rojo que te encaje es un comodín que todas deberíamos tener. Es como ese básico de tocador capaz de convertir un look (o un outfit), sencillísimo en un lookazo perfecto para una cita importante. Creedme si os digo que, una vez lo descubres, ya no sabes cómo has podido sobrevivir sin él.

 

En este caso también debemos elegir en función de nuestro tono y subtono de piel:

 

  1. Piel clara de subtono frío: elige rojos azulados, cereza, frambuesa, granate o un rojo clásico de base fría. Pueden aportar muchísima luminosidad al rostro.
  2. Piel clara de subtono cálido: elige rojos anaranjados, coral, tomate, amapola o un rojo con un ligero matiz teja. Los tonos cálidos suelen integrarse especialmente bien.
  3. Piel olivácea o dorada: elige rojos ladrillo, terracota, teja, rojo tomate y algunos rojos neutros. Los tonos demasiado rosados pueden resultar menos armoniosos, mientras que los ligeramente cálidos realzan muy bien este tipo de piel.
  4. Piel oscura: probablemente, la más versátil, porque prácticamente todo el abanico de rojos puede funcionar: desde los rojos cereza y rubí hasta los borgoña, vino, granate o rojo anaranjado.
 

Contadme: ¿sois más de labiales nude o de rojos? ¿Habéis probado ya alguno de estos de Bobbi Brown?

 

¡Que tengas una tardes estupenda y gracias por leerme!

 

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